
Para Aluminio, acero, cemento, energía y fertilizantes, entre lo gravado
Es prematuro afirmarlo, pero parece que a la tercera podrá ir la vencida. El pasado mes de julio, la Comisión Europea publicaba una propuesta legislativa anhelada: un reglamento para establecer un mecanismo de ajuste en frontera al carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) y frenar así la fuga de emisiones de CO2.
Ahora, el acuerdo político alcanzado el 13 de diciembre deberá ratificarse por el Parlamento y el Consejo de la UE. Aún nada en papel, sin embargo, “en un par de meses debería estar listo el texto final”, comenta Lara Lázaro, investigadora principal del Real Instituto Elcano. Pues, tal y como explica, “esta herramienta, una más dentro del Pacto Verde Europeo, que intenta reequilibrar el terreno de juego entre lo producido localmente y lo exportado por terceros a Europa, se empezará a aplicar gradualmente a partir de octubre de 2023”, conforme se retire el régimen de derechos de emisión y sus exenciones (el conocido ETS, sistema por el que quien contamina, paga).
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